jueves, 8 de mayo de 2014

Tito Salas

(Martes, 8 de Mayo de 1888)
Tito Salas
Nace en Caracas Tito Salas, cuyo verdadero nombre era Británico Antonio Salas Díaz, el 8 de mayo de 1888. Hijo de José Antonio Salas, uno de los primeros comerciantes que establecieron en Venezuela una industria cervecera.
Estudió en la Academia de Bellas Artes de Caracas, junto con Federico Brandt, Manuel Cabré y Armando Reverón, entre otros destacados artistas plásticos. Después de obtener el premio del certamen anual de dicha Academia (1901), viaja a París en 1905 para inscribirse en la Academia Julian donde tuvo como maestro a Jean Paul Laurens.
Asiste también a la escuela de La Grande Chaumière donde recibió clases de los pintores Lucien Simon, Courtois y Prinet. Ese mismo año, envía una obra al Salón Oficial de París. En 1906, obtuvo una tercera medalla de oro con su composición La San Genaro. Ese mismo año va a Italia, donde es impactado por la obra de Tiépolo, Tintoretto, Tiziano, sobre todo, por el género histórico cultivado por estos maestros. Entre 1907 y 1908, viaja a España, donde pinta una serie de obras basadas en la observación de escenas y costumbres del país. En 1908, obtiene medalla de oro en la Exposición de Bruselas. Retorna a Venezuela en 1911 y trae consigo el tríptico de Simón Bolívar que se encuentra actualmente en el Palacio Federal. El historiador Vicente Lecuna, encargado de asesorar los trabajos de restauración de la casa natal de Bolívar, le encomienda a Tito Salas la labor de decorar los muros del inmueble con algunas escenas de la vida del Libertador (1913). Bajo la supervisión histórica de Lecuna, Tito Salas ejecuta, entre otras, las siguientes pinturas: La Emigración a Oriente, El matrimonio de Bolívar y María Teresa, La Expedición de los Cayos, El terremoto de 1812. Concluido su trabajo en la casa natal (1931), Salas recibe el encargo de los murales del Panteón Nacional que termina en 1942. Aunque su obra como pintor de temas históricos ha opacado su trabajo como paisajista, no se debe olvidar que Salas destaca entre los artistas que han contribuido a desarrollar la tradición del arte moderno que se inicia en Venezuela a partir de 1900. El carácter didáctico de la obra pictórica de Tito Salas ha sido destacado por Arturo Uslar Pietri al referirse a la Exposición Retrospectiva del artista realizada en la Sala Mendoza en 1957: « ...La pintura de Tito Salas ha sido hecha pensando en los demás. No es ésta una pequeña virtud para los hombres de nuestro tiempo. Ha pintado para enseñar la historia, para exaltar los grandes hombres, para cantar al heroísmo, para apuntar la honda belleza de los seres y de las cosas que nos rodean. Y lo ha hecho con dones excepcionales de pintor. Y por eso, la suya, tanto como una obra de arte es una obra de bien colectivo... » Hacia el fin de su vida, retirado en su casa colonial de Petare trabajó intensamente en obras de mediano y pequeño formato. En 1970, poco antes de su muerte, Salas pintó para la residencia presidencial « La Casona », en Caracas, una obra titulada Los causahabientes, que representa en un conjunto a los presidentes de la República de Venezuela que gobernaron durante el siglo XIX.
Comenta Fernando Paz Castillo que, «Tito termina la primera etapa -europeizante- de nueva cultura, la de la pintura de grandes lienzos de asunto literario o histórico, que van desde la excelsa majestad de la epopeya a la sólida tristeza de la miseria».
Tito Salas es el pintor nacional por excelencia. En 1971 pintó para La Casona, residencia presidencial, la obra «Los Causahabientes», que representa a los Presidentes de la República durante el siglo XIX. Tito Salas murió el 18 de marzo de 1974.
Fuente: Diccionario Histórico Biográfico - Editado por la Fundación Polar - Caracas, Venezuela

Manuel Palacio Fajardo

(Sábado, 8 de Mayo de 1819)
El 8 de mayo de 1819 muere en Angostura, hoy Ciudad Bolívar, el ilustre patricio Manuel Palacio Fajardo. Tenía el prócer apenas 32 años de edad y ya había dado muestras de su esclarecido talento.
Había nacido en Mijagual, en la antigua Provincia de Barinas, hacia el año de 1784. En la Universidad de Santa Fe de Bogotá obtuvo los doctorados en Derecho y en Medicina. Fue electo Diputado por su pueblo al Congreso de 1811 y participó en la solemne Declaración de Independencia.
Electo diputado al Congreso de Angostura como Diputado por la Provincia de Margarita; Bolívar lo nombra Secretario de Estado (Relaciones Exteriores) y posteriormente Ministro de Hacienda. Colaboró con el Correo del Orinoco, semanario que, ante su prematura muerte, publicó una necrología en que lo llamaba «buen hijo, patriota virtuoso, dulce socio, médico compasivo, magistrado íntegro».

El Congresillo de Cariaco

(Jueves, 8 de Mayo de 1817)
Mientras se llevaba a cabo la campaña de Guayana, se produjeron serios brotes de indisciplina en las filas de los republicanos. El Libertador venía ejerciendo el Mando Supremo desde 1813; pero en varias ocaciones su autoridad fue desconocida por otros jefes. En 1817, cuando la causa republicana se hallaba en camino de su restablecimiento definitivo, las pugnas entre los jefes patriotas tenían el sentido de una lucha por el poder, que afectaba la suerte de la República y debía resolverse con el establecimiento de la unidad del mando.
Tan pronto como el Libertador pasó a Guayana a asumir el mando de las tropas y dirigir la campaña, Santiago Mariño, en franca discordia con el Libertador, reúne el 8 de mayo de 1817 el llamado Congresillo de Cariaco, al cual asistieron el Canónigo Madariaga, Luis Brión, Francisco Antonio Zea, Francisco Javier Maíz, Francisco Javier de Alcalá, Diego Vallenilla, Diego Antonio de Alcalá, Manuel Isava, Francisco de Paula Navas, Diego Bautista Urbaneja y Manuel Maneiro, y se constituyeron en Congreso de los Estados Unidos de Venezuela. Aparentemente este Congreso respondía a la convocatoria que El Libertador había hecho en su proclama de la Villa del Norte; pero en el fondo, se trataba de una maniobra para desconocer al Libertador y volver al gobierno federal de 1811.
Esta Asamblea restableció el Gobierno Federal y nombró para integrar el Ejecutivo a Fernando Rodríguez del Toro, Francisco Javier Maíz y Simón Bolívar; suplentes: Francisco Antonio Zea, Madariaga y Diego Vallenilla. Mariño recibe el nombramiento de Jefe Supremo del Ejército y Brión el de Comandante General de la Armada.
El 12 de mayo de ese mismo año, los asistentes al Congresillo de Cariaco, que presidió Mariño, se embarcaron para Pampatar, designada capital.
Estos hechos, realizados en ausencia de Bolívar y con el evidente propósito de separarlo del mando, fueron condenados por El Libertador, quien al tener noticias de lo ocurrido en Cariaco, declaró expresamente que consideraba ilegítimos y nulos los actos del Congreso. Pero además de la condenatoria que tuvo por parte del Jefe Supremo, este Congreso de Cariaco no duro mucho, antes de un mes sus participantes se habían dispersado y la mayoría de ellos pasaron a Guayana a unirse a las tropas del Libertador y reconocer su autoridad.
Bolívar nunca consideró representativo este Congreso. El 6 de agosto de 1817 Bolívar se refiere al Congresillo de Cariaco diciendo que había durado tanto como casabe en caldo caliente, porque en verdad fue efímero.
Dos decretos del Congresillo de Cariaco permanecen vigentes: el nombre de Nueva Esparta para la isla de Margarita y las siete estrellas de la bandera.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Muere Juan Bautista Pérez

(Miércoles, 7 de Mayo de 1952)
Abogado y político venezolano, presidente de la República (1929-1931). Nacido en Caracas, estudió Derecho en la Universidad Central de Venezuela. Fue presidente de la Corte Federal y de Casación en 1929.
Ese mismo año accedió a la presidencia de la República a propuesta del presidente Juan Vicente Gómez (1922-1929), que no aceptó ser reelegido para un segundo mandato.
Tuvo problemas con la jerarquía eclesiástica y expulsó del país al obispo de Valencia. Canceló la deuda externa en 1930, pero el Congreso le hizo responsable de la crisis económica del sector petrolero y de la penetración del comunismo en el país, pidiendo así su dimisión en 1931.
Fue sustituido por el propio Gómez, a quien siempre había obedecido. Posteriormente, fue embajador en España y Portugal. Murió el 7 de mayo de 1952, en Caracas.

Muere Fernando Peñalver

(Domingo, 7 de Mayo de 1837)
Muere Fernando Peñalver
El 7 de mayo de 1837 muere en Valencia, estado Carabobo, Fernando Peñalver. Nació en Píritu, estado Anzoátegui, en 1765. Su entrega a la República arranca desde los mismos inicios de la revolución en 1810.
Es Peñalver quien propicia la incorporación de Valencia al movimiento revolucionario. Diputado al Congreso Constituyente de 1811, es de los que firma el Acta de la Independencia.
Cuando cae la República en 1812, Fernando Peñalver es hecho prisionero junto con Miranda, Escalona y otros destacados patricios. Libre en 1813, tiene que huir a Oriente como la mayoría de los caraqueños. Desde Oriente parte a radicarse en la isla de Trinidad.
En 1817, cuando es libertada Angostura, regresa Peñalver al lado del Libertador, quien lo nombra Intendente de Guayana, cargo que cumplió a satisfacción. También colaboró en la fundación y redacción del Correo del Orinoco.
Diputado en el Congreso de Angostura, será uno de sus Presidentes. También asistió como Diputado al Congreso de Cúcuta, en 1821, el cual llegó a presidir. Cuando estalla en Valencia La Cosiata, está don Fernando Peñalver de Gobernador de la Provincia y se impone con su carácter y autoridad a la situación conflictiva.
Don Fernando Peñalver ejemplo de una honradez a toda prueba, murió en Valencia el 7 de mayo de 1837. Sus restos reposan en el Panteón Nacional.

Degollados 22 misioneros en Caroní

(Miércoles, 7 de Mayo de 1817)
En la Mesa de Chirica, el 11 de abril de 1817, el General Manuel Piar, héroe desgracido de la Independencia, libra la batalla de San Félix, obteniendo una rotunda victoria frente al General La Torre. Piar conducía 500 fusileros, 800 lanceros de a pie, 500 indios flecheros y 400 jinetes. Los españoles suman 1.600 infantes con dos piezas de artillería y 200 caballos. Enfrentadas las tropas de La Torre y Piar, luchan enfurecidamente y entre los nuestros, tanto soldados como indios se hacen dignos de la victoria.
Gracias a la batalla de San Félix los patriotas obtuvieron no sólo el rico territorio de Guayana sino el inmenso camino, tan útil como hermoso, del Orinoco. César Zumeta, al referirse a Piar y a San Félix, dice: «Formó ejército (Piar), venció por la previsión y el denuedo y fue él quien por primera vez asentó sobre fundamento indestructible la patria e hizo posible la organización de la República. Todo cuanto aconteció después data de San Félix. La campaña de Guayana fue la más trascendental y una de las más bellas de nuestro ciclo histórico».
Dice el Diario de Operaciones de Piar que el enemigo ha dejado 593 muertos y 497 prisioneros. Los patriotas dejaron en el campo treinta y un muertos y sesenta y cinco heridos.
DEGOLLADOS 22 MISIONEROS EN CARONI
El 7 de mayo de 1817 ocurre el degüello de los 22 misioneros que se encontraban a cargo de las Misiones del Caroní. Este hecho, que ensombreció la hermosa victoria de San Félix, no ha sido totalmente aclarado por la Historia. Por lo tanto, no se puede achacar a una orden de Piar, que al parecer nunca fue partidario de una medida extrema, ni tampoco se puede atribuir a la repetida frase presuntamente pronunciada por Bolívar cuando se entrevistó con Piar en Guayana, y que nos llega recogida por Baralt: «¿Por qué no los han matado?».

martes, 6 de mayo de 2014

Muere José Antonio Páez en New York

(Martes, 6 de Mayo de 1873)
Muere José Antonio Páez en New York
El catire Páez, Como Se le llamaba, nació en Curpa cerca de la población de Acarigua, en el Estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790. Sus Padres, naturales ambos de San Felipe, Estado Yaracuy, fueron Juan Victorio Páez y María Violante Herrera.
Apenas aprendió a leer y escribir, cuando a los ocho años lo envió su madre a la escuela de doña Gregoria Díaz, en la población de Guama. Cuando tenía 17 años, su madre lo envía a una importante misión en Patio Grande, cerca de Cabudare. Llevaba una espada vieja, un Par de Pistolas de bronce, bastante deterioradas y doscientos pesos para gastos personales.
De regreso de su misión, cuando pasaba por Mayurupí lo asaltaron cuatro forajidos. Pero apenas salió a su paso el que parecía jefe de los salteadores, Páez disparó su arma y lo mató de un tiro. Los demás huyeron.
José Antonio regresó a su casa, pero pensando que la justicia lo alcanzaría, se decidió a huir; fue así como de pronto se encontró en la hacienda La Calzada, en las ribera del Apure. En esta propiedad del rico barinés Manuel Pulido consiguió trabajo el fugitivo, ganando tres pesos mensuales, y recibiendo las mayores humillaciones del capataz, un negro esclavo llamado Manuelote. Allí se hizo de verdad llanero el joven de Curpa. Aprendió a nadar, a domar potros salvajes, a montar a caballo, a enlazar toros.
De allí pasó al hato del Pagüey, también de Pulido, donde se dedicó a la compra y venta de ganado, dejando de lado la condición de Peón, ya que Pulido había descubierto en él capacidades para labores más importantes. Durante esta época, Páez fue adquiriendo tierras y ganado, con lo que formaría su futura fortuna.
Cuando estalló la revolución en 1810, Pulido llama a Páez para que le ayude en el Entrenamiento de los llaneros, que con el tiempo van obedeciendo ciegamente al que llamaban «taita» o tío. En esta época se casó con Dominga Ortiz.
Más tarde volvió a encontrarse con don Manuel Pulido, quien otorgó a Páez el grado de Capitán. Las verdaderas hazañas de Páez comienzan en «Mata de la Miel».
Luego viene la acción del Yagual, memorable batalla en que Páez, siendo apenas Teniente Coronel, tiene bajo sus órdenes a los Generales Rafael Urdaneta y Manuel de Servier; al Coronel Francisco de Paula Santander y a ocho coroneles más.
En las sabana de Mucuritas, el 28 de enero de 1817, los llaneros de Páez, que suman 1.100, se enfrentan al General La Torre con sus disciplinados y bien plantados Húsares. Esta fue la primera derrota del General Morillo en Venezuela.
Decidió Bolívar viajar a los llanos para conocer a Páez. El encuentro se realizó en el hato Cañafistola, el 30 de enero de 1818. Páez hizo que todo su ejército reconociera al Libertador como Jefe Supremo y pidió que se jurara fidelidad a Bolívar.
El 2 de abril de 1819 fue la increíble batalla de las Queseras del Medio. Al terminar la acción, Bolívar que había presenciado todo desde la otra orilla del río, no pudo menos que conceder la Cruz de los Libertadores a los 150 héroes. En 1821 se rompe el armisticio que se había firmado en 1820. Reanudadas las hostilidades, Páez, acatando las órdenes del Libertador, salió de Achaguas el 10 de mayo de 1821 con mil infantes, 1.500 jinetes, dos mil caballos de reserva y 4.000 novillos. Se incorporó al ejército del Libertador en San Carlos, donde se terminó de planificar la batalla de Carabobo. Páez comandó una de las tres Divisiones que actuaron en esa gloriosa batalla, el 24 de junio de 1821. Se decidió la acción en una hora, a favor de la bandera venezolana.
En el propio campo de batalla Bolívar asciende a Páez a General en Jefe. El remate final de la independencia de Venezuela lo pondrá el mismo Páez, cuando el 8 de noviembre de1823 toma el Castillo de Puerto Cabello, último reducto de los realistas en el país.
Empieza ahora otra etapa en la vida del General Páez. Se desempeñaba como Jefe Civil y Militar de Venezuela, cuando en mayo de 1824 el Congreso de Colombia decretó una recluta de cincuenta mil hombres, ante el peligro de que la Santa Alianza pudiera invadir las Repúblicas ya libres. El cumplimiento de este decreto por parte de Páez va a originar La Cosiata.
Ante la promesa de que el Libertador, que se encontraba en el Perú, vendría a ser el árbitro, Páez insiste en que vuele lo más pronto posible a Venezuela.
Llega el Libertador, y el 1º de enero de 1827, desde Puerto Cabello, dicta un decreto mediante el cual se olvidará lo pasado y se mantiene a Páez en el ejercicio del poder con el nombre de Jefe Superior de Venezuela.
En 1829 se reúne una asamblea en el templo de San Francisco en Caracas, y allí se decidió mayoritariamente la separación definitiva de la Gran Colombia. Páez convocó un Congreso, que se reunió el 6 de mayo de 1830. El 22 de septiembre se firmó la primera Constitución de Venezuela, separada de la República de Colombia.
Cuando en marzo de 1831 se instaló el Congreso Constitucional, Páez fue nombrado primer Presidente Constitucional de Venezuela para un período que culminó en1835. En este año es electo José María Vargas como Presidente. A poco de su mandato, se inicia la llamada Revolución de las Reformas y Vargas es depuesto del Poder. Páez, que se había retirado a descansar, es nombrado para que organice un ejército y defienda la Constitución. Nuevamente descuelga la espada el Centauro y en rápida campaña repone en la Presidencia al Dr. Vargas.
Al concluir este período, el Congreso escoge como Presidente otra vez a Páez, quien en este período sí logra traer a Caracas los restos del Libertador, en 1842.
En 1847 es electo Presidente José Tadeo Monagas, con el apoyo de Páez. Y al año siguiente, el 24 de enero, ocurre el lamentable atentado del Ejecutivo contra el Congreso Nacional. Entonces Páez se ve obligado a batirse en defensa de la Constitución, pero con tan mala fortuna, que tuvo que internarse por Nueva Granada hasta Santa Marta, para de allí pasar a Jamaica, Saint Thomas y Curazao. Desde esta isla zarpó el 1º de julio de 1849 y al día siguiente estaba en la Vela de Coro. La escasez de tropas, de municiones y de alimentos hicieron imposible que Páez se enfrentara con buen éxito a las tropas del Gobierno.
Propuso entonces Páez una capitulación, pero sus artículos fueron violados por Monagas. El caudillo terminó preso en el Castillo de San Antonio, en Cumaná. Después de muchas penalidades logró que lo dejaran salir al exterior. Se embarcó en el vapor «Libertad» y llegó a Saint Thomas el 28 de mayo de 1850.
Desde esta isla se dirigió a Filadelfia, donde fue recibido con demostraciones de admiración y cariño, luego se encaminó a Nueva York. En este puerto se le preparaba un recibimiento apoteósico que aún recuerdan los anales de la historia norteamericana En Boston y en Washington recibió los mismos honores.
Cuando los Monagas caen en desprestigio, tras su Gobierno dinástico, es llamado nuevamente Páez a Venezuela. Ya está viejo, pero repleto de salud. El pueblo caraqueño se vuelca a recibirlo en las calles. ¡Vuelve el Centauro! Se le nombra Dictador, pero la situación es difícil. Falcón se ha impuesto con la Guerra Federal y las circunstancias le hacen firmar el Tratado de Coche.
Sale nuevamente Páez al destierro. Tiene el caudillo 73 años de edad. En Nueva York vuelven a honrarlo. De allí pasa a Buenos Aires con la intención de dedicarse al trabajo de cueros de ganado. Pero el Presidente de ese país, el gran Domingo Faustino Sarmiento, le confiere el grado de Brigadier General.
De Buenos Aires sale hacia Río de Janeiro en 1871; de aquí pasa nuevamente a Estados Unidos. En Nueva York muere el viejo caudillo el 6 de mayo de 1873, a los 83 años de edad.
Su vida fue una constante lucha contra la naturaleza, contra los hombres. Durante sus exilios recogió la más viva admiración no sólo en Estados Unidos sino también en Europa, alternando con Reyes y Príncipes. Sus restos reposan en el Panteón Nacional.