lunes, 10 de marzo de 2014

José María Vargas

(Viernes, 10 de Marzo de 1786)
José María Vargas
Eminente médico, humanista, sabio, escritor, orador, investigador científico, José María Vargas se ha convertido en el símbolo del Poder Civil en Venezuela, en una época en que los Generales y los Coroneles pretendían el ejercicio del Gobierno en compensación a sus servicios militares durante la Guerra de Independencia.
José María Vargas nació en La Guaira el 10 de marzo de 1786. A los 16 años ingresa al Seminario Tridentino de Caracas, donde estudia cuatro años y obtiene el grado de Bachiller en Filosofía (1803); en 1806 es Maestro de Artes; en 1808, apenas se gradúa de doctor en Medicina, viaja a Cumaná para ejercer allá su profesión. En esta tierra oriental le sorprende el 19 de abril de 1810. Cuando el terremoto de 1812 ya está de nuevo en La Guaira. A la caída de la Primera República Vargas es sometido a prisión en los calabozos de La Guaira.
En 1813, al llegar Bolívar a Caracas, lo liberta y Vargas se traslada a Europa, donde perfecciona sus conocimientos y los aumenta. A los estudios de Medicina, Astronomía, Física, Cánones, Lenguas vivas y muertas, agregó los de Oftalmología, Anatomía, Patología, Tocología, Mineralogía, Botánica y Química. En suma, un sabio.
De Europa pasa a Puerto Rico, donde permanece hasta 1825, cuando regresa a Venezuela. Al año siguiente funda la Cátedra de Anatomía en la Universidad de Caracas, dando clases gratuitamente.
Como político fue un modelo de virtudes. En el Congreso de Valencia fue una de las voces solitarias que se alzaron para defender la integridad del Libertador.
Presentado como candidato a la Presidencia de la República, repetidas veces renuncia, pero sus amigos, conscientes de la capacidad y magnanimidad de Vargas, insisten en inscribirlo. Obtiene mayoría de votos en las elecciones y esto lo desazona. El 9 de febrero de 1835 presta juramento como Presidente de la República. En abril ya aparece renunciando y en julio de ese mismo año de 1835 estalla la Revolución de las Reformas, cuando la insolencia de Carujo pretende imponerse a la razón y a la justicia. Vargas es expulsado del país, pero Páez lo repone en el mando.
Sin embargo, será por poco tiempo. El 14 de abril renuncia definitivamente. Es el año de 1836. Se retira a sus quehaceres vocacionales: la ciencia y la educación. En 1842 preside los actos del traslado de los restos del Libertador desde Santa Marta a Caracas. En 1853, enfermo, viaja a Nueva York, donde muere el 13 de julio de 1854. Sus restos mortales están en el Panteón Nacional, donde Vargas es permanente ejemplo de virtudes cívicas.
Como un homenaje permanente a su memoria, el Municipio donde nacio se llama «Vargas» desde 1987. También los médicos celebran su día el 10 de marzo de cada año.
GOBIERNO DEL DR. JOSE MARIA VARGAS

La primera fricción importante de Paéz con sus sostenedores socio-políticos: el mantuanaje del centro del país, los exrealistas y canastilleros y los militares, se produce con motivo de las elecciones de 1834 para escoger a su sucesor constitucional.
José Antonio Páez prefería a un militar identificado con él y su obra, un hombre de tacto, con larga experiencia administrativa y buena imagen entre los civiles, considerado buen diplomático, austero, sereno y serio, entre otras cualidades; pero sobre todo una figura del "círculo de los fundadores de la patria"; ese hombre era el General Carlos Soublette.
El grupo del mantuanaje del centro del país, los exrealistas, comerciantes (canastilleros), los jóvenes de "la sociedad" y estudiantes de la Universidad, preferían al ilustre médico José María Vargas, al cual consideraban adornado de virtudes tales como la de ser un científico egresado de la Universidad caraqueña, con post-grado en Gran Bretaña (Edimburgo) y larga práctica en Puerto Rico y Venezuela. Un ilustre civil, sabio y emprendedor de obras de aliento progresista, como la "sociedad económica de amigos del país". Así sectores civiles del país aprovechaban la división reinante entre los militares para presentar una alternativa de gobierno civil.
Los enemigos del sabio Vargas no le discutían sus méritos científicos, pero le "echaban en cara" el haber emigrado en 1813 (después del regreso de Bolívar a Caracas) y haberse residenciado en Puerto Rico (1817-1825) después de sus estudios en Edimburgo (1814-1817); alegaban además que éste dejó en Puerto Rico a su familia y sus bienes, regresando a su patria cuando la paz ya estaba asegurada (1825) para ser nombrado catedrático de la Universidad de Caracas en 1826 y Rector en 1827 (electo por el claustro) después de las reformas realizadas por Bolívar el año 27.
El tercer postulado que entró a disputar la presidencia fue el General Santiago Mariño, candidato de sectores militares (bolivarianos y antibolivarianos), y de personalidades del oriente del país básicamente; pero sobre todo, candidato de los enemigos de la postulación de Soublette a la que se consideraba continuista y paecista y más aún enfrentadas a la candidatura de Vargas a quien consideraban un civil advenidizo y sospechoso de emigrado realista. Para ese momento, sostenían los "mariñistas" era necesario que el jefe del país saliera del "círculo de los fundadores de la patria", que eran los escogidos o llamados a preservar el precario orden recién constituido.
La candidatura del Dr. Vargas fue objeto de una violenta oposición por parte de los militares que apoyaban a Mariño. Según este sector a los militares les correspondía el derecho exclusivo de gobernar el país, por haber sido ellos, según pretendían, quienes conquistaron la independencia en los campos de batalla.
"En 1834 temían los militares que la República se convirtiera para siempre en una organización puramente civil, perdiendo ellos de este modo el derecho de dirigirla que creían haber adquirido en las guerras de Independencia."
Por su parte los seguidores del Dr. Vargas defendían el derecho de los civiles a ejercer el gobierno. Alegaban que los militares debían volver a los cuarteles, ser garantes de la constitución y defensores de la soberanía, lo cual constituía su verdadero papel en la república.
Desde un principio sólo estos tres candidatos atrajeron la opinión mayoritaria del país. Sin embargo, la candidatura de Mariño se convirtió para los partidarios de Vargas y los de Soublette en el principal enemigo a eliminar en la elección.
Fue así que cuando el Congreso en febrero de 1835, procedió a perfeccionar la elección hecha por los colegios electorales de las provincias, sobre la base de los tres candidatos más favorecidos, en las primeras rondas algunos partidarios de Vargas (por instrucciones secretas) votaron por Soublette de manera que la elección se limitara a Vargas y Soublette, quedando Mariño de esa forma descartado.
La aparente imbatible candidatura Mariño perdió la elección por no alcanzar las dos terceras partes en los colegios electorales. Lo cual se logró anulando los votos de la provincia de Cumaná; todos mariñistas y llevando a cabo la maniobra parlamentaria señalada antes.
Los mariñistas quedaron hondamente resentidos de haber perdido a manos de un civil sin experiencia política y nulo pasado heroico que además insistió hasta el final ante sus partidarios para que no lo eligieran.
Desde la campaña electoral y la subsiguiente derrota política, los mariñistas pronosticaban terribles conflictos para el país en caso de ser favorecido Vargas y no Mariño por el voto nacional.
DERROCAMIENTO DEL PRESIDENTE VARGAS

No obstante la dura oposición militarista, el Dr. Vargas fue elegido Presidente de la República para el período 1835-39. Pero los caudillos militares que se habían opuesto a su candidatura, comenzaron a conspirar contra él y prepararon un golpe militar que estalló en Caracas en julio de 1835, a los cinco meses de haber asumido el Dr. Vargas la presidencia. Tomaron parte en este movimiento militar, conocido como "Revolución de las Reformas", entre otros, los generales Santiago Mariño (candidato derrotado), Diego Ibarra, Justo Briceño, Pedro Briceño Méndez, Pedro Carujo, José Laurencio Silva. Los alzados controlaron la situación en Caracas, detuvieron al Presidente y al Vicepresidente y los expulsaron del país. Al pronunciamiento de los militares de Caracas, se unió el General José Tadeo Monagas en el oriente, y al igual que en 1831, proclamó la unión de la Gran Colombia, el régimen federal, el fuero militar y eclesiástico, y que los empleados públicos estuvieran en "manos de los fundadores de la libertad y antiguos patriotas", esto es, según ellos, los militares.
El derrocamiento del Presidente Vargas. (Los Hechos)

"Una compañía al mando del Capitán Julián Castro se formó a la puerta de la casa de Vargas, con orden de no dejar entrar ni salir a nadie sin permiso de los revolucionarios. En las primeras horas de la mañana va a conferenciar con el cautivo Presidente el nuevo General Carujo. Es clásica en las tradiciones venezolanas la entrevista de este rebelde de oficio y el austero Presidente que se veía ahora secuestrado por la soldadesca. Empéñase Carujo en demostrarle que el único medio de evitar la guerra civil es renunciar a la Presidencia, alegando que el Gobierno estaba de hecho vencido, que los hechos son la fuente del derecho y la revolución el origen de todo gobierno, y que el hecho del 8 de julio iba a ser el derecho del día siguiente...Vargas opone a la brutal franqueza del soldado la calma entera del filósofo, y le contesta que el poder que está ejerciendo no es renunciable sino ante el Congreso, ni reconocerá nunca el Presidente de la República la autoridad de una revolución a mano armada.
¡Señor Doctor! –grita Carujo- El mundo es de lo valientes.

¡Señor Carujo! –replica Vargas- El mundo es del hombre justo y honrado."
Al producirse el cuartelazo, el Presidente Vargas nombró a Páez Jefe del Ejército frente a los alzados que a su vez habían designado a Mariño como Jefe Superior de la revolución. Páez que se encontraba en uno de sus hatos en el Guárico, movilizó sus tropas hacia Caracas (los caudillos militares tenían sus propias fuerzas, formadas a menudo por los peones de sus hatos y haciendas), y se pronunció en favor del Presidente Vargas. En el camino sumó a sus fuerzas las de algunos jefes alzados en el centro y entró a la ciudad evacuada poco antes por los revolucionarios. Páez declaró restablecido el gobierno legítimo y, mientras regresaba del exilio el Dr. Vargas puso al frente del gobierno al General José María Carreño en su carácter de Presidente del Consejo de Gobierno. Luego optó por negociar con los alzados a los cuales, como en 1831, ofreció indultos y les garantizó sus grados militares y Propiedades a cambio de que se sometieran al gobierno y reconocieran su autoridad. En agosto del mismo año el doctor Vargas regresó al país y reasumió la presidencia hasta marzo de 1836, fecha en la cual renunció y se separó definitivamente del gobierno, dejando encargado al Vicepresidente Andrés Narvarte. Cuando terminó el periodo de éste, en enero de 1837, se encargo de la presidencia, una vez más, el General Carreño hasta el 20 de mayo, cuando habiendo sido electo Vicepresidente el General Carlos Soublette, asumió la Presidencia y la ejerció como encargado hasta que terminó el período en 1839.
La insurgencia militar contra el Presidente Vargas constituyó el hecho decisivo en este accidentado período constitucional. La lucha entre los caudillos militares se había impuesto y fracasaba el efímero ensayo de gobierno civil. El propio Presidente Vargas poco antes de asumir el gobierno, había denunciado a "los hombres que han creído que, Venezuela es su patrimonio", refiriéndose a los caudillos militares que negaban a los civiles el derecho a gobernar y se disputaban entre ellos la dirección de la nueva República.
No obstante haber fracasado la revuelta, el Presidente Vargas no pudo terminar su período por falta de apoyo de Páez, quien pretendía, sin lograrlo, que el Dr. Vargas sirviera a sus fines políticos. El triunfo sobre los alzados no sirvió, pues, para afianzar al Presidente constitucional, sino más bien para fortalecer a Páez como caudillo. Estaba en juego en aquellos momentos la jefatura que Páez venía ejerciendo desde 1826. De haber triunfado la Revolución de las Reformas, Páez habría sido desplazado como caudillo principal por Mariño o Monagas. Esta circunstancia lo determinó a oponerse a los revolucionarios en la certeza de que su éxito lo afianzaría en el mando de la república. El triunfo le permitió, pues, apartar temporalmente a sus rivales militares y al mismo tiempo deshacerse del Presidente Vargas cuyo alto cargo pasó a ocupar el General Soublette, precisamente el candidato de Páez derrotado en las elecciones de 1834.

Juan José Landaeta

(Viernes, 10 de Marzo de 1780)
Juan José Landaeta
Nace el 10 de marzo de 1780 Juan José Landaeta, quien hasta ahora se ha tenido como el autor de la letra del Himno Nacional de Venezuela.
Landaeta compuso algunas obras de carácter religioso, como Benedictus y Pésame a la Virgen. Perteneció a la clase social de los pardos y tuvo desde el comienzo de la revolución simpatías por la causa independentista. Así, se le vio entre los conspiradores del 19 de abril de 1810.
Esta misma pasión revolucionaria lo llevó a componer varias canciones patrióticas, entre ellas una con motivo de la instalación del primer Congreso de Venezuela, en 1811. La letra comenzaba con la frase «Gloria, americanos».
Se ha tenido hasta ahora a Juan José Landaeta como autor de la música del Himno Nacional de Venezuela, pero no ha aparecido ningún documento que dé validez a esta aseveración. Sólo existe la tradición oral, ya que ni siquiera Guzmán Blanco al decretar el «Gloria al Bravo Pueblo» como Himno Nacional, mencionó en el decreto a los autores. En cambio, hay más posibilidades de que sea Lino Gallardo el autor de la música de dicho Himno.
Landaeta, como buen patriota, fue perseguido por los realistas apenas cayó la primera República. Hecho prisionero, pudo salir al regresar Bolívar a Caracas, en 1813. Acompañó al Libertador en la penosa emigración a Oriente, en 1814, pero con mala fortuna, pues fue apresado y fusilado por Boves en ese mismo año. Cabe advertir que aquello de que Landaeta fue fusilado con la partitura del Himno Nacional pegada a la frente no pasa de ser una leyenda. Para empezar, el Gloria al Bravo Pueblo era una canción más y habrían de pasar muchos años para que se convirtiera en Himno Nacional (1881).

domingo, 9 de marzo de 2014

Américo Vespucio

(Viernes, 9 de Marzo de 1454)
Américo Vespucio
El célebre navegante y cartógrafo Américo Vespucio, a quien debemos el nombre de América, nace en Florencia, Italia, el 9 de marzo de 1454 (otros dicen que el año 145l). En Francia fue secretario del Embajador de Florencia y también estuvo al servicio de los Medici en el ramo del Comercio.
En 1492, cuando el primer viaje de Colón, Vespucio se encontraba en Sevilla y colaboró con la expedición. Al conocer las noticias del Nuevo Mundo terminó por embarcarse en la Expedición de Alonso de Ojeda. Además de las costas de Venezuela, también llegó al Brasil y fue el primero en llegar al Río de la Plata.
Gracias al mérito de escribir a todos sus amigos y enviar cartas geográficas de sus viajes gozó de tanta fama en Europa que el geógrafo Martín Waldseemüller propuso en 1507 que se diera al Nuevo Mundo el nombre de América, en homenaje a Américo, que era el verdadero descubridor del Continente. Vespucio aceptó aquel despropósito, arrebatándole a Cristóbal Colón la gloria de llevar su nombre.
Para remediar en parte esta injusticia, Francisco de Miranda inventa la palabra Colombia, como un homenaje a Cristóbal Colón, para asignársela al territorio de América que fuese libertado. Simón Bolívar acoge esa iniciativa y bautiza con el nombre de Colombia la república que fundó en 1819 con los territorios de Venezuela Nueva Granada y Ecuador.
Américo Vespucio murió en Sevilla, España, el 22 de febrero de 1512.

jueves, 6 de marzo de 2014

Presidentes de Venezuela

(Miércoles, 6 de Marzo de 1811)
El Primer Triunvirato:

  • Cristóbal Mendoza
  • Baltasar Padrón
  • Juan de Escalona
Segundo Triunvirato:

  • Fernando Toro
  • Francisco Javier Ustáriz
  • Francisco Espejo
Presidentes de Venezuela

  • Simón Bolívar
  • José Antonio Páez
  • José María Vargas
  • Carlos Soublette
  • José Tadeo Monogas
  • José Gregorio Monogas
  • Julián Castro
  • Manuel Felipe Tovar
  • Juan Crisóstomo Falcón
  • Antonio Guzmán Blanco
  • Francisco Linares Alcántara
  • Joaquín Crespo
  • Juan Pablo Rojas Paúl
  • Raimundo Andueza Palacio
  • Ignacio Andrade
  • Cipriano Castro
  • Juan Vicente Gómez
  • Eleazar López Contreras
  • Isaías Medina Angarita
  • Rómulo Gallegos
  • Marcos Pérez Jiménez
  • Rómulo Bentacourt
  • Raúl Leoni
  • Rafael Caldera
  • Carlos Andrés Pérez
  • Luis Herrera Camping
  • Jaime Lusinchi
  • Carlos Andrés Pérez
  • Ramón J. Velázquez
  • Rafael Caldera
  • Hugo Rafael Chávez Frías
  • Pedro Carmona Estanga
  • Diosdado Cabello
  • Hugo Rafael Chávez Frías
  • Nicolás Maduro Moros

miércoles, 5 de marzo de 2014

Wolfgang Larrázabal

(Domingo, 5 de Marzo de 1911)
Wolfgang Larrázabal
Al momento de derrocar la dictadura de Pérez Jiménez, Wolfgang Larrazábal fue escogido para presidir la nueva Junta, por su condición jerárquica dentro de la milicia. Era para ese momento Contralmirante y Comandante de la Armada.
Larrazábal nació en Carúpano el 5 de marzo de 1911. Miembro de una larga familia de marinos, tuvo que estudiar de puerto en puerto, entre Carúpano, Puerto Cabello, La Guaira, Maracaibo.
Como Presidente de la Junta, Wolfgang Larrazábal se granjeó las simpatías del pueblo, que vela en él un hombre cordial, sano, sin intereses extraños.
Ambiciosos de poder, algunos militares intentaron derrocar a Larrazábal, pero se encontraron de frente no sólo con oficiales dignos, sino también con el respaldo popular hacia el gobierno que acabó con la dictadura. El más sangriento de los atentados fue el del ex-Ministro Castro León, los días 23 y 24 de julio de 1958.
El 14 de noviembre renuncia Larrazábal a la Presidencia de la Junta para dedicarse a una brevísima campaña electoral, de apenas 14 días. Pese a la breve campaña Wolfgang obtuvo 902.000 votos frente a 1.284.092 de Rómulo Betancourt.
Al renunciar Larrazábal deja encargado de la Presidencia de la República al eminente hombre de Derecho Dr. Edgar Sanabria, quien en los tres meses que duró su Gobierno dictó dos leyes de suma trascendencia para el país: la referente al Impuesto complementario para las Compañías Petroleras y la Ley de Universidades mediante la cual se le dio autonomía a los máximos centros de estudios.
Larrazábal fue Embajador en Chile y Senador. En 1993 se acogió a la jubilación.
El 27 de Febrero de 2003 a las 8:15 pm dejó de existir el contraalmirante Wolfgang Larrazábal Ugueto, víctima de un paro respiratorio a los 91 años de edad.
LA JUNTA DE GOBIERNO (1958)

La caída de la dictadura de Pérez Jiménez marcó el comienzo de uno de los períodos más interesantes de la historia contemporánea de Venezuela. Después del 23 de enero de 1958 asumió el poder la JUNTA DE GOBIERNO que dirigió el proceso político del país hacia el establecimiento de un régimen constitucional. Durante este período provisional ascendió al primer plano la actividad política de los partidos; se convocaron las elecciones y el país entró en una etapa de democracia representativa, que ha sido el signo dominante de nuestra vida política en los últimos años. Durante esta etapa se han sucedido los siguientes gobiernos:
La Junta de Gobierno, 1958; el gobierno de Rómulo Betancourt, 1959-1964; el gobierno del Doctor Raúl Leoni, 1964-1969; el gobierno del doctor Rafael Caldera, 1969-1974; la presidencia de Carlos Andrés Pérez, 1974-1979; el gobierno del doctor Luis Herrera Campins, 1979-1984; el gobierno del doctor Jaime Lusinchi, 1984-1989; el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, (quien fue suspendido constitucionalmente por el Congreso y no terminó su período) 1989-1993; la presidencia del doctor Ramón J. Velásquez, 1993-1994; el segundo mandato del doctor Rafael Caldera, 1994-1999 y actualmente el gobierno del comandante Hugo Chávez Frías, 1999.
La Junta de Gobierno estuvo constituida por los jefes militares que habían encabezado el movimiento de las Fuerzas Armadas contra el dictador. La presidió el Contralmirante Wolfgang Larrazábal, Comandante en Jefe de la Marina; y de ella formaban parte los Coroneles Roberto Casanova, Abel Romero Villate, Carlos Luis Araque y Pedro José Quevedo. El Doctor Edgard Sanabria ejerció la Secretaría de la Junta y luego asumió la Presidencia cuando Larrazábal renunció para incorporarse a la campaña electoral como candidato presidencial.
El predominio de los militares y la desconfianza que inspiraban algunos de ellos a los sectores populares, dio origen a una serie de manifestaciones y protestas a raíz de las cuales salieron de la Junta los Coroneles Romero y Casanova, sustituidos poco después por los civiles Eugenio Mendoza y Blas Lamberti, representantes de los sectores económicos.
La Junta de Gobierno designó un Gabinete Ejecutivo en el cual predominaron también los representantes de la oligarquía económica. De está forma los sectores poderosos de la economía supieron aprovechar la movilización popular y la falta de garra de los partidos democráticos, para ocupar posiciones decisivas en el nuevo gobierno.
LABOR DE LA JUNTA DE GOBIERNO

La Junta de Gobierno cumplió en su corto período de gestión una importante labor de limpieza dentro de la Administración Pública y las Fuerzas Armadas y reajustó los ingresos del Estado por concepto de la renta petrolera, elevándolos a un 60% sobre los beneficios de las compañías.
Puso en práctica un plan de, emergencia que "no fue otra cosa que un primer subsidio al desempleo, establecido por el Gobierno para atenuar las manifestaciones de violencia social originada por la acumulación en Caracas y sus alrededores de una población de miles de venezolanos desempleados". El desempleo se acentuó a partir de la caída de Pérez Jiménez, debido a la casi paralización que se produjo en la industria de la construcción; y la falla del plan estuvo en no haber empleado a los trabajadores en obras de importancia, sino en tareas de reparación de calles y aceras, como forma de justificar el salario de los trabajadores adscritos al plan.
En el orden político la Junta de Gobierno legalizó los partidos disueltos por la dictadura y promovió el regreso de los exilados. Decretó la ocupación de los bienes de Pérez Jiménez y la investigación de la conducta de los altos funcionarios del régimen depuesto en lo que respecta al peculado y otros delitos contra la cosa pública.
Desde el comienzo la Junta proclamó su propósito de llamar a elecciones y a tal efecto nombró una Comisión Redactora del Estatuto Electoral por el cual se rigieron las elecciones nacionales del mismo año.
La perspectiva electora dio origen a un intenso trabajo de organización y movilización de los partidos políticos, a cuyas filas se incorporaban miles de ciudadanos, participando activamente en el proceso de transformaciones que se operaba en el país. Sin embargo, este auge político y el ascenso del movimiento popular, preocupaba a los sectores reaccionarios que en el campo civil y militar comenzaron a conspirar contra el movimiento. La conspiración dentro del ejército, encabezada por el Ministro de la Defensa, General J. M. Castro León, se proponía suprimir los partidos Acción Democrática y Partido Comunista; nombrar una nueva Junta de Gobierno; aplazar las elecciones y establecer la censura de prensa. Pero la Junta de Gobierno, con el apoyo de las Fuerzas Armadas y de todo el pueblo movilizado por los partidos democráticos, desbarató la conspiración. El Ministro Castro León tuvo que renunciar y abandonar el país junto con varios oficiales que lo habían acompañado en la intentona. Meses más tarde, algunos de los expulsados entraron clandestinamente al país y llevaron a cabo un nuevo intento de subversión en los cuarteles de Caracas pero fracasaron y los principales cabecillas fueron detenidos.

La Revolución de Marzo

(Viernes, 5 de Marzo de 1858)
El 5 de marzo de 1858 estalla lo que se conoce en la historia como la Revolución de Marzo, encabezada por Julián Castro y destinada a acabar con el nepotismo de los Monagas. Desde Valencia, los revolucionarios proclaman: «Hace diez años que la nación venezolana se encuentra regida por una dinastía, tanto más detestable, cuanto que ha sembrado de abusos y de crímenes la larga carrera de su aciaga dominación.
Los Generales José Tadeo y José Gregorio Monagas, colocados alternativamente en la Presidencia de la República, lejos de tan alto destino, han hecho de Venezuela su propio patrimonio y la han sumido en todo género de desgracias...»
Días después, José Tadeo Monagas, que había recibido la presidencia de manos de su hermano José Gregorio, renuncia y se refugia en la sede de la Embajada francesa.
Esta acción que parecía destinada a evitar la guerra civil, provocó un bloqueo franco-británico (por el Protocolo de Urrutia) frente a nuestras costas. Es importante destacar que esta revolución, cuyo fin inmediato era acabar con los abusos de poder de los Monagas -en opinión de algunos historiadores-, es la chispa que prende la llama de una de las guerras más cruentas de nuestra historia patria como fue la Guerra Federal.
EL PROTOCOLO URRUTIA

El 26 de marzo de 1858 el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Wenceslao Urrutia y los representantes diplomáticos de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Brasil, los Países Bajos y España acreditados en el país firman en Caracas el Documento que se conoce como el Protocolo Urrutia.
Este Protocolo está enmarcado dentro de la llamada Revolución de Marzo. Se produce precisamente por el asilo del Presidente José Gregorio Monagas en la Legación francesa, a raíz de esta revolución; una vez instaurado el nuevo gobierno con Julián Castro a la cabeza, Monagas exige unas condiciones para salir de allí, a lo que Wenceslao Urrutia en nombre del Gobierno convoca a los representantes diplomáticos mencionados y firma el Protocolo.
El ejecutivo no se sintió representado por Urrutia y pretendió desconocer las condiciones acordadas además, una inmensa poblada va a protestar frente a la Embajada, produciéndose disturbios y ocasionando una grave crisis, tanto política como diplomática.

martes, 4 de marzo de 2014

Muere Arístides Rojas

(Domingo, 4 de Marzo de 1894)
Muere Arístides Rojas
Nace en Caracas el 5 de noviembre de 1826 el ilustre escritor e historiador Arístides Rojas. Quien fuera un hombre público y honesto.
Es hijo de dominicanos. Su padre llega a Venezuela en 1821, se nacionaliza y José María de Rojas, forma parte de la vida pública nacional y llega a ser Senador en 1822.
Arístides Rojas, ingresa en la Universidad de Caracas, a la edad de 18 años, estudia filosofía y luego se inicia en la medicina, graduándose a los 26 años y ejerciendo en Escuque y Betijoque, pueblos trujillanos.
Después, durante varios años, viaja por los Estados Unidos y Europa, profundizando sus conocimientos en ciencia y se radica en Puerto Rico, donde sus servicios como médico, eran muy apreciados.
Aunque se había graduado de doctor en Medicina, Rojas no ejerció esta profesión sino por poco tiempo, ya que se dedicó con más ahínco a la investigación científica y a las letras.
En 1864 vuelve a Venezuela y trabaja sin descanso. Escribe en los periódicos, hace ensayos, críticas y estudios históricos.
En 1876 publica su primer libro llamado "Un Libro en Prosa"; en ese entonces tiene 50 años de edad.
Escribió también: «Estudios Indígenas, Contribución a la historia antigua de Venezuela», «Orígenes de la Revolución Venezolana», «Estudios Históricos», «Orígenes Venezolanos». En su obra «Humboldtianas», Arístides Rojas estudia los caracteres de Colón, Bolívar y Humboldt.
A los 68 años de edad expira en Caracas Don Arístides Rojas, el 4 de Marzo de 1894. Su reconocida labor le valió en diversas oportunidades distinciones honoríficas de Organizaciones Científicas y Académicas de otros países, a saber:
Fue miembro fundador de la Sociedad de las Ciencias Físicas y Naturales, en 1867.
Fue miembro honorario de la Academia de Bellas Letras de Santiago de Chile.
Fue miembro de la Academia de las Ciencias Físicas y Naturales de Cuba.