martes, 11 de febrero de 2014

Muere Carlos Soublette

(Viernes, 11 de Febrero de 1870)
Muere Carlos Soublette
El 11 de febrero de 1870 murió en Caracas el ilustre prócer, insigne hombre público y Presidente de la República Carlos Soublette. Muere a los 80 años de edad.
Como homenaje póstumo a este servidor de la Patria, el señor Felipe Santiago Casanova escribió: «Hoy, al pagar su tributo a la naturaleza, después de ochenta años de edad, el soldado en los días de peligro, el Magistrado en el Despacho Administrativo, el Diplomático defendiendo los derechos de su Patria en Europa, el Legislador en muchas de nuestras Asambleas, y el estadista a quien tanto debe esa misma patria, deja por toda fortuna a su familia una noble indigencia y un nombre inmaculado».
Los oficios religiosos se realizaron el día 14 en la Iglesia Metropolitana de donde el cadáver fue trasladado al cementerio de Los Hijos de Dios. El Diario «La Opinión Nacional» completa a necrología:
«Deja un bastón -el que usó cuando fue el Jefe de la Nación, el que en sus manos significó la verdadera República, el poder de la ley- deja un sombrero, un par de charreteras y una espada. No deja más: no tiene otros bienes».
Militar y político venezolano, Carlos Soublette nace en La Guaira, el 15 de diciembre de 1789.
Desde muy temprana edad, como era costumbre en su época, se une a las tropas independentistas, al lado de Francisco de Miranda, como portaestandarte.
Más adelante, se une a Simón Bolívar en la expedición de Los Cayos. En el oriente de Venezuela, participa en muchas acciones militares y se bate con heroicidad en Nueva Granada. Su brillante, actuación le hace merecedor del cargo de Director de la Guerra en las Provincias del Centro. Realiza entonces una campaña contra los realistas que se habían refugiado en Coro y Maracaibo.
Ejerce la vicepresidencia de la República y es designado por el Gobierno nacional para arreglar con España un tratado de reconocimiento de la Independencia.
Soublette también llega a ejercer funciones como Intendente del Magdalena.
En 1829, firma el acta de separación de Venezuela de la Gran Colombia y participa activamente en la política del naciente Estado venezolano.
Termina el período presidencial de José María Vargas, después de la renuncia de éste, el 20 de mayo de 1837, cuando habiendo sido electo Vicepresidente el General Carlos Soublette, asumió la Presidencia y la ejerció como encargado hasta que terminó el período en 1839. Posteriormente, es electo Presidente Constitucional para el período 1843-1847, cargo desde el cual realiza una destacada labor.
De su mandato se dice que: "marca uno de los períodos más felices y fructíferos de la historia de Venezuela".

lunes, 10 de febrero de 2014

Escudo Nacional

(Miércoles, 10 de Febrero de 1954)
Escudo Nacional
Fue diseñado y establecido como Escudo Nacional por Ley del 10 de Febrero de 1954, luego de surgir varias trasformaciones a partir de 1830, fecha en la que Venezuela se separa de la gran Colombia.
El Escudo desde los años iniciales de la separación de Venezuela de la Gran Colombia, el Escudo Nacional ha sufrido varias modificaciones, estableciéndose en esas oportunidades que los tres cuarteles tendrán los colores del Pabellón Nacional e incluirá los símbolos (espigas, banderas y caballo blanco).
Aunque fue decretado por el Congreso de la República, el 18 de abril de 1836 -contando con el asesoramiento de Sir Robert Ker Porter en la heráldica y Carmelo Fernández en el dibujo, para que sustituyera, con algunas modificaciones, el Escudo de Armas de la Gran Colombia, así como reformado por la Constitución Federal y aún por Cipriano Castro en 1905, su forma actual la estableció el Congreso de la República mediante un decreto del 17 de febrero de 1954.
Según su descripción heráldica, se trata de un blasón dividido en el medio, cortado en el centro con un arco leve y formado por tres cuarteles que tienen como fondo los mismos colores de la bandera.
El cuartel superior izquierdo: Rojo, contiene un haz de veinte espigas que representan la unión de los estados de la República y de la riqueza nacional;
El cuartel superior derecho: Amarillo, incluye banderas y armas, lanza y espadas, enlazadas por una corona de laurel, que significan los triunfos obtenidos en la Guerra de Independencia;
La mitad inferior abarca un solo cuartel: Azul, donde un caballo blanco, desbocado, con la cabeza vuelta hacia la derecha, simboliza la libertad.
El timbre que da cima al conjunto está formado por dos cornucopias, emblemas de abundancia, que derraman flores y frutos de todas las zonas del territorio.
Al escudo mismo lo rodean una rama de olivo a la izquierda, que representa la paz, y una palma de laurel a la derecha, que alude a la virtud incorruptible, las cuales se unen debajo del mismo con una cinta tricolor que lleva en letras de oro sobre la banda azul las siguientes leyendas:
A la "izquierda" el 19 de Abril de 1810: Independencia, A la "derecha" 20 de febrero de 1859: Federación y A el "centro" República de Venezuela.
El Escudo Nacional fue reformada el día 7 de marzo de 2006 por la Asamblea nacional a saber:
El Escudo de Armas quedó ubicado en el extremo de la franja amarilla cercano al asta, presentando los siguientes cambios: El cuartel de la izquierda de quien observa será rojo y contendrá la figura de un manojo de mieses, con tantas espigas como estados tenga la República Bolivariana de Venezuela, como símbolo de la unión y de la riqueza de la Nación.
El cuartel de la derecha de quien observa será amarillo y como emblema del triunfo figurarán en él una espada, una lanza, un arco y una flecha dentro de un carcaj, un machete y dos banderas nacionales entrelazadas por una corona de laurel.
El tercer cuartel será azul, ocupará toda la parte inferior del Escudo de Armas y en él figurará un caballo blanco indómito, galopando hacia la izquierda de quien observa y mirando hacia delante, emblema de la independencia y de la libertad; adoptándose para tal efecto la figura del caballo contenido en el Escudo de la Federación, de fecha 29 de julio de 1863.
El Escudo de Armas tendrá por timbre, como símbolo de la abundancia, las figuras de dos cornucopias entrelazadas en la parte media, dispuestas horizontalmente, llenas de frutos y flores tropicales y en sus partes laterales las figuras de una rama de olivo a la izquierda de quien observa y de una palma a la derecha de quien observa, atadas por la parte inferior del Escudo de Armas con una cinta con el tricolor nacional. En la franja azul de la cinta se pondrán las siguientes inscripciones en letras de oro: a la izquierda de quien observa “19 de Abril de 1810", "Independencia", a la derecha de quien observa, "20 de Febrero de 1859", "Federación", y en el centro "República Bolivariana de Venezuela".

El Capitolio Federal

(Jueves, 10 de Febrero de 1876)
El Capitolio Federal
Guzmán Blanco, conocido también como "El Ilustre Americano" decreto el 11 de octubre de 1872 la construcción del cuerpo sur del Capitolio Federal, como símbolo de la estabilidad de Venezuela y emblema de la "Revolución de Abril". Guzmán Blanco fue conocido por su afán civilizador, marcado por una notable influencia de las ideas, costumbres y arquitectura francesa, país al cual admiraba como cuna de la civilización moderna. Como parte de un plan de gobierno para renovar el país Guzmán Blanco concibió una serie de obras públicas de importancia; entre las cuales se cuenta el Capitolio Federal, obra que además posee un valor político e institucional pues le ha dado sede a los principales poderes y continua siendo el lugar por excelencia de la vida política de la república.
Por medio de un decreto se ordenó expropiar un solar o terreno del convento de las Hermanas de la Concepción entre las esquinas de La Bolsa y San Francisco, para la construcción del cuerpo sur del Capitolio Federal creándose para tal fin una Junta de Fomento del capitolio a la cual le otorgó poder para administrar e inspeccionar las obras concernientes a tan importante construcción. Juan Röhl y el ingeniero Luciano Urdaneta sobrino del magno prócer de la independencia Rafael Urdaneta acordaron la construcción del edificio por la cantidad de 42.893 bolívares suma esta que sería pronta y enormemente excedida. (171.580 bolívares).
El inicio de los trabajos data del 21 de septiembre de 1872 y los mismos cuentan con la supervisión y dirección de Luciano Urdaneta y sus asistentes los ingenieros Manuel María Urbaneja y Juan Hurtado Manrique. La obra debía ser entregada para el 1ero de febrero de 1873 lo cual les daba poco tiempo a los ingenieros, quienes debieron aplicar métodos militares y novísimas estrategias de subcontratación de empresas y trabajos para ejecutar áreas para lo cual no tenían capacidades. La urgencia de terminar para esa fecha la construcción se debe a que para ese momento se cumplían el XIV aniversario del inicio de la Guerra Federal y se requería de un lugar apropiado que alojase al Primer Congreso surgido de la Revolución de Abril de 1870.
José María Rojas, delegado de la Compañía de Crédito, dirigió el 13 de enero de 1873 una singular proclama que decía, entre otras cosas: «Operarios del Capitolio: Al pie de estas murallas, la ciudad entera os contempla para daros una silba horrorosa, si no acabáis la obra para febrero. Apenas os quedan 30 días hábiles para dar esta batalla ... » En lugar de «silba» o rechifla, los obreros recibieron aplausos y fueron condecorados por Guzmán Blanco.
El avance en el ritmo de construcción de la obra fue utilizado como muestra de la eficiencia del régimen de Guzmán Blanco llamado también de "La Regeneración". Un periódico oficialísta, "La Opinión Nacional" del escritor Nicanor Bolet Peraza comparaba al autócrata; con Pericles, ilustre gobernante ateniense que impulso el desarrollo de la civilización Helena. La construcción fue entregada al gobierno el 19 de febrero de 1873, constituida por una fachada de orden dórico con un cuerpo ático central. El día 27 de febrero de 1873 sesionaron las Cámaras Legislativas siendo elegido Presidente del Senado y del Congreso Antonio Leocadio Guzmán padre de Antonio Guzmán Blanco y de los Diputados el General Jesús María Paúl.
En junio de 1873 se reanudaron los trabajos de construcción del resto de la edificación a cargo del Ing Urdaneta, mientras tanto fue contratado Martín Tovar y Tovar para pintar un retrato al óleo del presidente del cuerpo legislativo y de treinta próceres y ciudadanos ilustres de Venezuela. El 8 de junio Jesús Muñoz Tebar jefe del recién creado Ministerio de Obras Públicas contrata a la empresa británica The Crumlin Works & Co Ltd para la elaboración de la gran fuente central y demás obras de hierro fundido y forjado diseñadas por el Ingeniero Urdaneta y en donde aun se pueden ver las siglas "GB" de Guzmán Blanco.
El 10 de febrero de 1876 se iniciaron los trabajos de cuerpo norte o Palacio Federal estando presidida la compañía esta vez por Henry Lord Boulton, continuando como director el Ingeniero Urdaneta. El conjunto en su totalidad se concluyó el 20 de diciembre de 1877. Pero a pesar de su conclusión se siguió trabajando en el mejoramiento de detalles y ornamentación, así como en lo bulevares adyacentes. El patrimonio del Capitolio Federal se enriqueció con la donación de un cuadro del Libertador del artista peruano José Gil de Castro, con los murales encargados a Martín Tovar y Tovar " La Batalla de Carabobo", "La Batalla de Boyacá", y "La Batalla de Ayacucho", "El Tríptico Bolivariano" de Tito Salas y el Libro de Actas del Congreso de 1811. Entre 1890 y 1892 el Ingeniero Antonio Malaussena dirigió la colocación de la sobrecúpula traída de los Estados Unidos con el fin de proteger las obras de arte, se instaló la luz eléctrica y por un proyecto del Ingeniero Urdaneta se remodeló el interior del cuerpo sur dándole forma de hemiciclo. El nombre de Capitolio Federal sirve para designar el edificio en su conjunto, sirviendo como sede del Poder Legislativo y símbolo de la institucionalidad democrática en Venezuela.
El Capitolio está abierto al público todos los días de 9:00 a.m. a 12:30 p.m. y de 3:00 p.m. a 5:00 p.m.

Martín Tovar y Tovar

(Sábado, 10 de Febrero de 1827)
Martín Tovar y Tovar
Martín Tovar y Tovar es autor de numerosos retratos y de obras históricas, como «La Firma del Acta de la Independencia» concluida en 1883 y la magistral «Batalla de Carabobo», pintada para la cúpula del Salón Elíptico del Palacio Legislativo de Caracas. En este mismo Salón una importante galería de Próceres.
Este destacado pintor venezolano nació en Caracas, el 10 de febrero de 1827 y tuvo profesores de dibujo como Carmelo Fernández Carranza y Celestino Martínez. Bajo estos maestros recibe los primeros conocimientos acerca de la pintura, hasta que a la edad de 23 años viaja a Europa, a España y se inscribe en la Real Academia de San Fernando de Madrid, donde recibe clases de José Federico de Madrazo y Antonio Esquivel. Con el tiempo se traslada a Francia, estableciéndose en París, y se inscribe en la Escuela de Bellas Artes bajo la dirección del pintor León Cogniet. Se inició así su formación artística, con influencia de los pintores neoclásicos franceses. Regresa, después de cumplir ya los 27 años, a Venezuela, convertido en un pintor profesional y dispuesto a poner sus conocimientos al servicio de la patria.
En Venezuela se dedica a la pintura de retrasos, para la cual poseía una aptitud muy singular para captar los rasgos del modelo con sentido plástico. Su obra como retratista es extensa, conociéndose una amplia galería de retratos de próceres y personajes importantes de la independencia.
Guzmán Blanco lo favorece con su protección, encargádole la formación de una galería de hombres célebres para decorar el salón elíptico del Capitolio Federal, obras que realiza en París. Todas estas obras se caracterizan por su habilidad técnica, agrupación de figuras, y el paisaje en donde están bien resueltos los problemas de escorzos y perspectivas. El crítico de Arte Juan Calzadilla nos dice respecto a la pintura de Martín Tovar y Tovar: "Tovar trata de fundir la concepción lineal y escultórica propia del Neoclasicismo con la exaltación cromática y el movimiento de las formas propugnados por los románticos". "Su credo estético podría definirse clásico en la forma y romántico en el contenido".
A partir de 1890 Tovar y Tovar se niega a ejecutar obras históricas y se dedica completamente a la paisajística. Puede decirse de este pintor que fue uno de los primeros venezolanos que retrató fielmente la naturaleza; su estilo tuvo marcada influencia en pintores como Herrera Toro y Arturo Michelena. Martín Tovar y Tovar murió en Caracas, a los 64 años de edad, el 17 de diciembre de 1902.
Algunas de sus obras más conocidas son: La Batalla de Carabobo, Boyacá, Junín, Ayacucho, Retratos de doña Juan Vernie, Anita Tovar de Zuloaga, Josefina Gil de Zamora, Antonio Tovar, Soublette, Monagas............

Bolívar dictador del Perú

(Martes, 10 de Febrero de 1824)
Para los peruanos es insufrible ya la situación, la anarquía reina por doquier, y la amenaza realista crece. El 10 de febrero de 1824 Bolívar es nombrado Dictador del Perú, para que controle las riendas.
Su actuación, de hecho, produjo los frutos deseados. El decreto del Congreso del Perú dice: «Considerando ...que sólo un poder dictatorial depositado en una mano fuerte, capaz de hacer la guerra, cual corresponde a la tenaz obstinación de los enemigos de nuestra independencia, puede llenar los ardientes votos de la representación nacional...la suprema autoridad política y militar de la República queda concentrada en el Libertador Simón Bolívar».
Eran los días en que el Perú agradecido confiaba en el Libertador y depositaba en él toda su esperanza. No fue defraudado este país sureño, cuando ese mismo año de 1824 Bolívar logró desbaratar la anarquía de los inadaptados, y para cerrar con broche de oro el 9 de diciembre Sucre vence en Ayacucho dando libertad al Perú y al resto de la América dominada entonces por los españoles.

sábado, 8 de febrero de 2014

NOTAS BICENTENARIAS Ing. José Ubaldo García. Boconó, Edo. Trujillo, Noviembre 2013 Teléfono 0414-7484364 GGCHACARO@HOTMAIL.COM

NOTAS BICENTENARIAS

Conciencia Americana

            Cuando la noticia de la muerte del Coronel Pedro Aldao y la pérdida de toda la guarnición de Calabozo llegó a Valencia, en Diciembre de 1813 la gente asustada se fue a la iglesia para pedir a Dios por la tranquilidad de aquel país, que en vuelta de 3 años había dejado de ser el campo de las tranquilas comarcas, para pasar a ser terreno de una guerra a muerte que amenazaba con acabar con toda la población. Eran esas precisamente las banderas de los seguidores del rey, quienes dejando a un lado los 300 años de dominio y explotación europea, gritaban en los pueblos que la culpa de todo la tenían los revolucionarios llamados patriotas, quienes habían desafiado el poder de la realeza con su inconformidad, cambiando la tranquila disposición de la colonia y sus normativas por una provincia sin el apoyo de las naciones del mundo y en la cual la inseguridad y el desorden había llenado todos los espacios.

            Cuáles eran las normativas coloniales que regían en américa antes de Abril de 1810? Pues en estos países existía un sistema de explotación controlado por España y sobre los cuales regían las pautas de la esclavitud y la jerarquía de la raza blanca para todas las acciones de la sociedad; en la que llegó a escribirse como legal que el trabajo de los hombres era solo para los indios, negros y mestizos, que los ascensos del campo militar no estaban disponibles para estos grupos y que para asistir a la escuela o para optar a un puesto en la administración pública era necesario demostrar la pureza de la sangre y los orígenes certificados de hombres y mujeres europeas. A todo este mundo de injusticias en las que no existían ni las mínimas garantías de libertad para la vida era la que los curas seguidores del Arzobispo de Caracas Don Narciso Coll y Pratt llamaban “la tranquilidad de antes”; eran también las condiciones que añoraban las oligarquías de entonces, quienes permanecían indiferentes ante la presencia de las tropas republicanas y clavaban el puñal de la traición por la espalda para apoyar a los realistas cuando sabían que los batallones se habían retirado para defender otros lugares.

            Por aquellos últimos meses de 1813 las batallas se sucedían en diferentes escenarios de Venezuela, los ejércitos perdían recursos y hombres en grandes cantidades y sin embargo se reponían con admirable rapidez, las poblaciones rurales de entonces apoyaban a la monarquía y entre muchos criollos había una condición de apoyo y protección a los realistas y la conformidad de las poblaciones era casi increíble.

            Después de la batalla de Araure el 05 de Diciembre de 1813 Bolívar se mueve con la tropa hacia el centro y aun cuando habían salido triunfadores, en el ,Corazón del héroe se sentía la angustia por organizar todas las defensas y la preocupación por cumplir con las tareas en los diferentes frentes. En San Carlos y Valencia El Libertador, acude de nuevo al concepto de “La Conciencia Americana” como una propuesta para indicar a las poblaciones que las provincias nuestras podían gobernarse con su propia gente y que las raíces de los pueblos formados en 300 años de mestizaje habían profundizado en estas tierras lo suficiente como para aspirar a la autonomía de las provincias y las libertades propuestas por los clásicos de la ilustración.

            Para establecer un patrón de comparación es importante mostrar las estadísticas demográficas para la Venezuela de 1810 que según Acosta Saignes: de un total de un millón de habitantes existentes, menos del 2% eran españoles y un 15% negros libres y esclavos, un 10% indios, 20% criollos y más de 50% pardos y mestizos. Para cuando salen los llaneros con Boves y Morales hacia la zona central de Venezuela, de un ejército de unos 4000 hombres solo existen unos 150 españoles en las tropas que con increíble descaro, enarbolaban la bandera amarillo y roja de la España y gritaban a los cuatro vientos viva Fernando VII. En un documento escrito por el padre Ambrosio Llamozas para el rey de España en 1815, se reconoce con absoluto desparpajo que las masas de llaneros seguían las banderas de la monarquía totalmente engañados y que solo eran tentados momentáneamente por los premios ofertados después de la toma de los pueblos consistentes en el botín de los saqueos y los despojos de las haciendas que incluían a las mujeres y todas sus pertenencias. La mayoría de los hombres pardos estaban contentos con la guerra en la que se acababa la dominancia de los mantuanos, las escalas sociales y militares cambiaron y las tierras eran repartidas para quienes las trabajaban.

            El 07 de Diciembre de 1813 desde San Carlos, Bolívar hace otro llamado a la participación ciudadana, es decir a la conciencia americana cuando dice: “Tenemos que lamentar un mal harto sensible: el de que nuestros compatriotas se hayan prestado a ser el instrumento odioso de los malvados españoles” y abre de nuevo la puerta a la felicidad para el regreso de todos aquellos que andan escondidos en los bosques o militando engeñados en las filas del Rey. En aquel día el Libertador decreta: “todo americano que se presente al juez de su pueblo, en el término de un mes, será admitido y no se le perseguirá por haber servido en el ejército español, o por haberse alistado en las cuadrillas de salteadores”.

            Eran los pensamientos del genio de américa y sus acciones para tratar de detener el vendaval de traiciones que se venían encima en aquel Diciembre de la joven II República. Eran las luchas de un genio que se autodenominaría “El hombre de las dificultades”, y al que la historia guardaría un lugar muy especial.


Ing. José Ubaldo García

Boconó Edo Trujillo,  Diciembre 2013

NOTAS BICENTENARIAS Ing. José Ubaldo García. Boconó, Edo. Trujillo, Noviembre 2013 Teléfono 0414-7484364 GGCHACARO@HOTMAIL.COM

La Villa de Calabozo

            Mientras que las tropas republicanas salían triunfadoras en Araure (05 Diciembre de 1.813), el terrible Boves se preparaba para dejar la población de Guayabal y con un ejército de unos 3.000 hombres que había preparado en los últimos dos meses, cruzó el río Guárico por el paso de Guatarama buscando reconquistar sus viejas querencias de Calabozo.

            La villa de todos los Santos de Calabozo fue una ciudad fundada en el año 1724, por el religioso Fray Salvador de Cádiz en el lugar donde existía una misión de indígenas desde unos años antes. Según se cuenta en aquella región se estableció el español José Tomás Rodríguez, como comprador de ganado y montó una pulpería en la que se vendían víveres, sal, aguardiente, tabacos y otras mercancías necesaria para la producción ganadera. Por escritos de varios historiadores se conoce que en un principio el joven español participó en favor de la independencia, pero que por algunas complicaciones con sus vecinos de la ciudad de Calabozo fue hecho prisionero, situación que le originó odios y resquemores contra los republicanos y una vez que fue liberado por la tropa realista de Eusebio Antoñanzas, se incorporó a las filas españolas en las que sobresalió rápidamente y logró ascensos en la escala militar hasta llegar a ser un líder al que llamaban “El taita” y que mantenía una gran dominancia sobre los hombres de la sabana que lo seguían con una increíble ceguera, con la esperanza puesta en los cambios prometidos  y con el miedo a la muerte marcado en todas las acciones.

            Después del descalabro del 14 de Octubre de 1813, las huestes de Boves y Morales, se fueron a Guayabal y desde allí una vez restablecidas, vuelven sobre la capital del Guárico; por los espías se han enterado que el Coronel Juan Vicente Campo Elías fue llamado por Bolívar para atender la resistencia en San Carlos y entonces aquel hombre al que la historia bautiza como “el azote del cielo”, monta sobre brioso caballo y lideriza las avanzadas de los lanceros que vienen por la revancha.

            En la Villa de Calabozo habían quedado unos 900 hombres para la defensa al mando del Coronel Pedro Aldao, un español aliado a los republicanos. Las gentes de la ciudad entraron en el terror de los sentenciados, cuando supieron de las avanzadas realistas y se enteraron de las atrocidades cometidas por aquellos hombres sin escrúpulos, que colgaban de los arboles a todo el que encontraban en los caminos. En la Villa del Rastro dejaron sus señales de muerte: cuerpos empalados, ceibas de cadalso y una bandera negra con calavera y huesos cruzados como piratas de los siglos anteriores. El Comandante de la guarnición dispuso la tropa para dar seguridad a la población y ayudar a la evacuación hacia el vecino pueblo de El Sombrero. A su regreso se encontró con el ejército de Boves sin poder entrar a la ciudad para resistir sus ataques y preparó la defensa en las afueras, en un lugar llamado el Paso de San Marcos. El Coronel Pedro Aldao y sus oficiales Padrón y Pedro Castillo tal vez  no conocían la cantidad de caballería que tenían por enemigos y guarecidos en un viejo corral de la hacienda enfrentaron las cargas de los enardecidos lanceros y fueron arropados completamente por una tropa que los triplicaba y que mantenía mejor posición para el combate. En el Paso de San Marcos el 10 de Diciembre de 1830 murieron todos los 900 hombres de la guarnición y su guarnición y sus oficiales.

            José Tomás Boves tomó venganza de la batalla perdida hacía dos meses atrás y caminó sin prisioneros hacia la ciudad de Calabozo, allí entraron en desfile simbólico llevando las cabezas de los oficiales patriotas clavadas en sus lanzas, como trofeos macabros para que los pocos pobladores supieran que de ahí en adelante la guerra era a muerte entre las castas y que todos los blancos morirían para dejar sus posesiones de casas y tierras para los pardos y mulatos que acompañaban a su nuevo caudillo.

            Para el atardecer de aquel día el ascendido General Boves mandó a degollar a más de cien españoles que lo habían esperado creyendo que por ser paisanos salvarían sus vidas, así mismo desterró a todas las mujeres y llamó a sus predios al padre Ambrosio Llamozas a quien perdonó y declaró como capellán de todo aquel ejército de lanceros, para el cual pedía sus oraciones por cuanto pensaba que Dios estaba con todos y que se ponía en contra de los llamados patriotas. Existen quienes dicen que aquel hombre por aquellos días se declaró como una herramienta de la ira de Dios en la tierra y que por lo tanto podía disponer de todas las vidas y todos los recursos que había por aquellos mundos.

            Con estos acontecimientos se cierra el año de 1813 en las luchas por la independencia venezolana y cuando las noticias de la matanza llegan a Valencia, Bolívar se entera entonces de la verdadera dimensión de las dificultades que vienen. Cuales serían entonces los pensamientos del Libertador en su afán de ganar todas las Batallas? Cuales serían los miedos y las esperanzas de todos aquellos hombres y mujeres que soñaban con una república propia? Por aquellos días los vientos huracanados venían desde la llanura y ya llegaban las humaredas de sus avanzadas, es por eso que los historiadores han llamado al nuevo año, el año terrible, porque es durante 1814 que la guerra llega hasta los niveles de exterminio y la humanidad propia de los hombres parece haberse convertido en una salvaje mascarada.

NOTA:

Marengo: Batalla ganada por napoleón Bonaparte el 14 de Junio de 1800, frente a los austriacos, cerca de Alessandria en Italia, que tuvo mucha importancia para los avances y logros de las tropas francesas.

Una Carga de Plata: Es una cantidad referida al peso que soporta una bestia de carga, es decir, los dos bultos o maletas que se colocan a cada lado sobre la enjalma de las mulas, una carga es aproximadamente 90 kg. Ejemplo una carga de café o de maíz.



Ing. José Ubaldo García

Boconó Edo. Trujillo, Diciembre 2013