sábado, 8 de febrero de 2014

NOTAS BICENTENARIAS Ing. José Ubaldo García. Boconó, Edo. Trujillo, Noviembre 2013 Teléfono 0414-7484364 GGCHACARO@HOTMAIL.COM

NOTAS BICENTENARIAS

Conciencia Americana

            Cuando la noticia de la muerte del Coronel Pedro Aldao y la pérdida de toda la guarnición de Calabozo llegó a Valencia, en Diciembre de 1813 la gente asustada se fue a la iglesia para pedir a Dios por la tranquilidad de aquel país, que en vuelta de 3 años había dejado de ser el campo de las tranquilas comarcas, para pasar a ser terreno de una guerra a muerte que amenazaba con acabar con toda la población. Eran esas precisamente las banderas de los seguidores del rey, quienes dejando a un lado los 300 años de dominio y explotación europea, gritaban en los pueblos que la culpa de todo la tenían los revolucionarios llamados patriotas, quienes habían desafiado el poder de la realeza con su inconformidad, cambiando la tranquila disposición de la colonia y sus normativas por una provincia sin el apoyo de las naciones del mundo y en la cual la inseguridad y el desorden había llenado todos los espacios.

            Cuáles eran las normativas coloniales que regían en américa antes de Abril de 1810? Pues en estos países existía un sistema de explotación controlado por España y sobre los cuales regían las pautas de la esclavitud y la jerarquía de la raza blanca para todas las acciones de la sociedad; en la que llegó a escribirse como legal que el trabajo de los hombres era solo para los indios, negros y mestizos, que los ascensos del campo militar no estaban disponibles para estos grupos y que para asistir a la escuela o para optar a un puesto en la administración pública era necesario demostrar la pureza de la sangre y los orígenes certificados de hombres y mujeres europeas. A todo este mundo de injusticias en las que no existían ni las mínimas garantías de libertad para la vida era la que los curas seguidores del Arzobispo de Caracas Don Narciso Coll y Pratt llamaban “la tranquilidad de antes”; eran también las condiciones que añoraban las oligarquías de entonces, quienes permanecían indiferentes ante la presencia de las tropas republicanas y clavaban el puñal de la traición por la espalda para apoyar a los realistas cuando sabían que los batallones se habían retirado para defender otros lugares.

            Por aquellos últimos meses de 1813 las batallas se sucedían en diferentes escenarios de Venezuela, los ejércitos perdían recursos y hombres en grandes cantidades y sin embargo se reponían con admirable rapidez, las poblaciones rurales de entonces apoyaban a la monarquía y entre muchos criollos había una condición de apoyo y protección a los realistas y la conformidad de las poblaciones era casi increíble.

            Después de la batalla de Araure el 05 de Diciembre de 1813 Bolívar se mueve con la tropa hacia el centro y aun cuando habían salido triunfadores, en el ,Corazón del héroe se sentía la angustia por organizar todas las defensas y la preocupación por cumplir con las tareas en los diferentes frentes. En San Carlos y Valencia El Libertador, acude de nuevo al concepto de “La Conciencia Americana” como una propuesta para indicar a las poblaciones que las provincias nuestras podían gobernarse con su propia gente y que las raíces de los pueblos formados en 300 años de mestizaje habían profundizado en estas tierras lo suficiente como para aspirar a la autonomía de las provincias y las libertades propuestas por los clásicos de la ilustración.

            Para establecer un patrón de comparación es importante mostrar las estadísticas demográficas para la Venezuela de 1810 que según Acosta Saignes: de un total de un millón de habitantes existentes, menos del 2% eran españoles y un 15% negros libres y esclavos, un 10% indios, 20% criollos y más de 50% pardos y mestizos. Para cuando salen los llaneros con Boves y Morales hacia la zona central de Venezuela, de un ejército de unos 4000 hombres solo existen unos 150 españoles en las tropas que con increíble descaro, enarbolaban la bandera amarillo y roja de la España y gritaban a los cuatro vientos viva Fernando VII. En un documento escrito por el padre Ambrosio Llamozas para el rey de España en 1815, se reconoce con absoluto desparpajo que las masas de llaneros seguían las banderas de la monarquía totalmente engañados y que solo eran tentados momentáneamente por los premios ofertados después de la toma de los pueblos consistentes en el botín de los saqueos y los despojos de las haciendas que incluían a las mujeres y todas sus pertenencias. La mayoría de los hombres pardos estaban contentos con la guerra en la que se acababa la dominancia de los mantuanos, las escalas sociales y militares cambiaron y las tierras eran repartidas para quienes las trabajaban.

            El 07 de Diciembre de 1813 desde San Carlos, Bolívar hace otro llamado a la participación ciudadana, es decir a la conciencia americana cuando dice: “Tenemos que lamentar un mal harto sensible: el de que nuestros compatriotas se hayan prestado a ser el instrumento odioso de los malvados españoles” y abre de nuevo la puerta a la felicidad para el regreso de todos aquellos que andan escondidos en los bosques o militando engeñados en las filas del Rey. En aquel día el Libertador decreta: “todo americano que se presente al juez de su pueblo, en el término de un mes, será admitido y no se le perseguirá por haber servido en el ejército español, o por haberse alistado en las cuadrillas de salteadores”.

            Eran los pensamientos del genio de américa y sus acciones para tratar de detener el vendaval de traiciones que se venían encima en aquel Diciembre de la joven II República. Eran las luchas de un genio que se autodenominaría “El hombre de las dificultades”, y al que la historia guardaría un lugar muy especial.


Ing. José Ubaldo García

Boconó Edo Trujillo,  Diciembre 2013

NOTAS BICENTENARIAS Ing. José Ubaldo García. Boconó, Edo. Trujillo, Noviembre 2013 Teléfono 0414-7484364 GGCHACARO@HOTMAIL.COM

La Villa de Calabozo

            Mientras que las tropas republicanas salían triunfadoras en Araure (05 Diciembre de 1.813), el terrible Boves se preparaba para dejar la población de Guayabal y con un ejército de unos 3.000 hombres que había preparado en los últimos dos meses, cruzó el río Guárico por el paso de Guatarama buscando reconquistar sus viejas querencias de Calabozo.

            La villa de todos los Santos de Calabozo fue una ciudad fundada en el año 1724, por el religioso Fray Salvador de Cádiz en el lugar donde existía una misión de indígenas desde unos años antes. Según se cuenta en aquella región se estableció el español José Tomás Rodríguez, como comprador de ganado y montó una pulpería en la que se vendían víveres, sal, aguardiente, tabacos y otras mercancías necesaria para la producción ganadera. Por escritos de varios historiadores se conoce que en un principio el joven español participó en favor de la independencia, pero que por algunas complicaciones con sus vecinos de la ciudad de Calabozo fue hecho prisionero, situación que le originó odios y resquemores contra los republicanos y una vez que fue liberado por la tropa realista de Eusebio Antoñanzas, se incorporó a las filas españolas en las que sobresalió rápidamente y logró ascensos en la escala militar hasta llegar a ser un líder al que llamaban “El taita” y que mantenía una gran dominancia sobre los hombres de la sabana que lo seguían con una increíble ceguera, con la esperanza puesta en los cambios prometidos  y con el miedo a la muerte marcado en todas las acciones.

            Después del descalabro del 14 de Octubre de 1813, las huestes de Boves y Morales, se fueron a Guayabal y desde allí una vez restablecidas, vuelven sobre la capital del Guárico; por los espías se han enterado que el Coronel Juan Vicente Campo Elías fue llamado por Bolívar para atender la resistencia en San Carlos y entonces aquel hombre al que la historia bautiza como “el azote del cielo”, monta sobre brioso caballo y lideriza las avanzadas de los lanceros que vienen por la revancha.

            En la Villa de Calabozo habían quedado unos 900 hombres para la defensa al mando del Coronel Pedro Aldao, un español aliado a los republicanos. Las gentes de la ciudad entraron en el terror de los sentenciados, cuando supieron de las avanzadas realistas y se enteraron de las atrocidades cometidas por aquellos hombres sin escrúpulos, que colgaban de los arboles a todo el que encontraban en los caminos. En la Villa del Rastro dejaron sus señales de muerte: cuerpos empalados, ceibas de cadalso y una bandera negra con calavera y huesos cruzados como piratas de los siglos anteriores. El Comandante de la guarnición dispuso la tropa para dar seguridad a la población y ayudar a la evacuación hacia el vecino pueblo de El Sombrero. A su regreso se encontró con el ejército de Boves sin poder entrar a la ciudad para resistir sus ataques y preparó la defensa en las afueras, en un lugar llamado el Paso de San Marcos. El Coronel Pedro Aldao y sus oficiales Padrón y Pedro Castillo tal vez  no conocían la cantidad de caballería que tenían por enemigos y guarecidos en un viejo corral de la hacienda enfrentaron las cargas de los enardecidos lanceros y fueron arropados completamente por una tropa que los triplicaba y que mantenía mejor posición para el combate. En el Paso de San Marcos el 10 de Diciembre de 1830 murieron todos los 900 hombres de la guarnición y su guarnición y sus oficiales.

            José Tomás Boves tomó venganza de la batalla perdida hacía dos meses atrás y caminó sin prisioneros hacia la ciudad de Calabozo, allí entraron en desfile simbólico llevando las cabezas de los oficiales patriotas clavadas en sus lanzas, como trofeos macabros para que los pocos pobladores supieran que de ahí en adelante la guerra era a muerte entre las castas y que todos los blancos morirían para dejar sus posesiones de casas y tierras para los pardos y mulatos que acompañaban a su nuevo caudillo.

            Para el atardecer de aquel día el ascendido General Boves mandó a degollar a más de cien españoles que lo habían esperado creyendo que por ser paisanos salvarían sus vidas, así mismo desterró a todas las mujeres y llamó a sus predios al padre Ambrosio Llamozas a quien perdonó y declaró como capellán de todo aquel ejército de lanceros, para el cual pedía sus oraciones por cuanto pensaba que Dios estaba con todos y que se ponía en contra de los llamados patriotas. Existen quienes dicen que aquel hombre por aquellos días se declaró como una herramienta de la ira de Dios en la tierra y que por lo tanto podía disponer de todas las vidas y todos los recursos que había por aquellos mundos.

            Con estos acontecimientos se cierra el año de 1813 en las luchas por la independencia venezolana y cuando las noticias de la matanza llegan a Valencia, Bolívar se entera entonces de la verdadera dimensión de las dificultades que vienen. Cuales serían entonces los pensamientos del Libertador en su afán de ganar todas las Batallas? Cuales serían los miedos y las esperanzas de todos aquellos hombres y mujeres que soñaban con una república propia? Por aquellos días los vientos huracanados venían desde la llanura y ya llegaban las humaredas de sus avanzadas, es por eso que los historiadores han llamado al nuevo año, el año terrible, porque es durante 1814 que la guerra llega hasta los niveles de exterminio y la humanidad propia de los hombres parece haberse convertido en una salvaje mascarada.

NOTA:

Marengo: Batalla ganada por napoleón Bonaparte el 14 de Junio de 1800, frente a los austriacos, cerca de Alessandria en Italia, que tuvo mucha importancia para los avances y logros de las tropas francesas.

Una Carga de Plata: Es una cantidad referida al peso que soporta una bestia de carga, es decir, los dos bultos o maletas que se colocan a cada lado sobre la enjalma de las mulas, una carga es aproximadamente 90 kg. Ejemplo una carga de café o de maíz.



Ing. José Ubaldo García

Boconó Edo. Trujillo, Diciembre 2013

NOTAS BICENTENARIAS Ing. José Ubaldo García. Boconó, Edo. Trujillo, Noviembre 2013 Teléfono 0414-7484364 GGCHACARO@HOTMAIL.COM

Gloria en Araure

            Bolívar se mueve incansablemente en el Centro Occidente de Venezuela y prepara las tropas para enfrentar a los españoles, que después de haber obtenido el triunfo en Barquisimeto (Octubre 1813) se hacen más peligrosos y por los espías enviados se sabe que el comandante Don José Ceballos se mueve hacia el llano para tratar de juntarse a el Sanguinario José Yáñez que viene con unos 3.000 hombres desde Barinas y Guanare.

            Los refuerzos patriotas marchan desde Caracas y se encuentran con las avanzadas realistas que salieron del Castillo de Puerto Cabello, que son batidos en Vigirima, (25 Noviembre 1813) situación que llenó de entusiasmo a los jóvenes soldados que ahora caminan hacia San Carlos para sumar voluntades en la lucha por erradicar el poder español.

            Después de muchas dificultades Bolívar se reúne en San Carlos con sus hombres, allí están de nuevo listos para la batalla: El General Rafael Urdaneta, el Coronel Vicente Campo Elías, El Coronel Luciano D´elhugar, el Coronel Villapol, El Coronel Palacios, el Coronel Rivas Dávila y el Mayor Manuel Márquez. De nuevo una gran amenaza se cierne sobre la joven república, ya los jefes realistas han juntado sus ejércitos y esperan en Araure por los avances de los patriotas.

         El secretario Pedro Briceño Méndez escribe sobre estos acontecimientos “en la tarde del 04 de Diciembre de 1813, nuestra descubierta dio con la guardia enemiga, poco antes de llegar a Araure, el enemigo salió de la villa a esperarnos; pero la noche se acercaba y se creyó más conveniente diferir la batalla para el día siguiente”. Dios Santo! Como sería aquello de descansar para madrugarle a la pelea? Que sentimientos pasarían por las mentes de todos aquellos hombres? Que valentía para soportar las tensiones de saber que por la mañana la muerte andaría suelta por aquellas sabanas y el destino de la patria pendiente de la fuerza y pujanza de sus acciones!

            Cuenta Rafael Urdaneta que por la noche y bajo las sombras se movió el ejército español para adoptar mejores posiciones para la infantería, y fue a ubicarse junto a una laguna con el bosque a su espalda para cubrir la caballería de los fuegos. Al amanecer El Libertador puso en marcha la tropa para buscar al enemigo y fue el Mayor Manuel Manrique quien atacó con su batallón, empeñando una lucha desigual que casi acabó con todos sus hombres. El ejército patriota era inferior en número y éste primer movimiento puso en peligro el éxito de la batalla. Pedro Briceño Méndez cuenta en sus memorias que: “El general Bolívar que conoció en el momento su peligrosa situación, tomó el partido que debía, procuró inspirar confianza a sus tropas y dio orden expresa a la reserva de caballería para matar a todo aquel que huyera o se apartara de nuestra línea. Nuestra infantería marchaba valientemente sobre la enemiga sufriendo un fuego horroroso de artillería y fusil. Bolívar vio perdida la batalla y para contener al enemigo fue volando a ponerse al frente de nuestra reserva compuesta por los Dragones de Caracas y Lanceros de Ospino”.

            En la batalla de Araure participó el Libertador directamente en la lucha cuerpo a cuerpo y con su ejemplo, movió a los hombres para soportar las cargas y sobreponerse a un fracaso que ya parecía ganar el corazón de sus soldados. La caballería enemiga no resistió el choque y huyó en desbandada, siendo perseguidos y en un momento el triunfo que el enemigo contaba, quedó en manos de las armas de la República.

            Para los realistas las pérdidas fueron grandes, toda su artillería, municiones y estandartes cayeron en manos de los vencedores y quedó el campo cubierto de muertos y heridos. El boletín escrito desde el cuartel general de la Aparición de la Corteza el día 05 de Diciembre de 1813 y  firmado por Tomas Montilla dice: “se tomaron 10 cañones de bronce, 19 cargas de pertrechos, 30.000 cartuchos, 6 sacos de plata, 10 cargas de acero, lanzas y víveres, 40 cajas de guerra, más de 1.000 fusiles, 500 cartucheras, 4 banderas, entre ellas las de Numancia y 300 prisioneros” “todos los oficiales han tenido en este día una memorable conducta, mostrando a sus nobles soldados que son dignos de titularse Jefes de los Libertadores de la República”.

            El triunfo del 5 de Diciembre en Araure fue una de las mayores glorias para el ejército patriota, logrando detener los ímpetus españoles. Daniel Florencio O´Leary en sus memorias la llama EL MARENGO de las batallas de Bolívar, y con ella se detienen las fuerzas de los Corianos y Llaneros, quienes derrotados huyen hacia el Apure para tratar de restablecerse.

            Bolívar en una proclama firmada en San Carlos el 7 de Diciembre, entre otras muchas cosas dice: “La providencia, irritada de tantos crímenes, ha permitido que muchos perezcan al filo de la espada victoriosa de la justicia en los campos de Araure y que sus restos miserables huyan de nuestro territorio, seguidos de la infamia y de la execración que merecen sus delitos”.

            Cuando hablemos de Araure en aquel día de Diciembre, es necesario agregar que fue tal vez la más importante de las batallas, por cuanto en aquellos campos quedaron los cuerpos y se tomaron las armas con los cuales los españoles prácticamente se sentían dueños de la república; y desde la comodidad de nuestros días, tratar en lo posible de entender la fuerza y hombría de aquella gente nuestra que no se sintieron doblegados por la superioridad y que siempre pusieron por delante, la venganza de las sangres mezcladas como una herencia de valentía y coraje suficiente para no permitir las injusticias de los siglos de dominancia europea. Para muchos historiadores fue en Araure donde el caraqueño Don Simón Bolívar, se liberó de los miedos y se graduó de estratega y soldado, y que con esa dualidad, andará los próximos 17 años de guerra hasta el último suspiro en San Pedro Alejandrino.

NOTA:

Marengo: Batalla ganada por napoleón Bonaparte el 14 de Junio de 1800, frente a los austriacos, cerca de Alessandria en Italia, que tuvo mucha importancia para los avances y logros de las tropas francesas.

Una Carga de Plata: Es una cantidad referida al peso que soporta una bestia de carga, es decir, los dos bultos o maletas que se colocan a cada lado sobre la enjalma de las mulas, una carga es aproximadamente 90 kg. Ejemplo una carga de café o de maíz.



Ing. José Ubaldo García

Boconó Edo. Trujillo, Diciembre 2013

Cristóbal Mendoza: Un sabio no muere nunca

(Domingo, 8 de Febrero de 1829)
Cristóbal Mendoza: Un sabio no muere nunca
Estadista, jurisconsulto, historiador y periodista, Cristóbal Mendoza, quien llega a ser el primer presidente de la República (1811), nace Trujillo, el 23 de junio de 1772.
Licenciado en Artes (filosofía) del la Universidad de Caracas y Doctor en Derecho Civil y Canónico de la Universidad Santo Tomás de Aquino (Santo Domingo), en 1797. Mendoza recibe, tras años de preparación, el título de abogado, otorgado entonces por la Real Audiencia de Caracas, y a partir de entonces, ejerce su profesión en diversas poblaciones del territorio nacional.
Como protector de naturales de la provincia de Barinas (que para la época comprendía también el actual estado Apure), se dedica a la defensa de los indígenas desvalidos. Desde la provincia llanera, se suma al movimiento independentista que emprendieron los criollos caraqueños el 19 de abril de 1810.
Ese mismo año, Mendoza organiza en la provincia llanera una Junta de Gobierno local y lanza, junto a los patricios barineses, la proclama: "Paz y tranquilidad son nuestros deseos. Morir o ser libres nuestra divisa".
Poco después es elegido diputado para representar a Barinas ante el Congreso Constituyente de 1811, pero no llega a ejercer el cargo porque el propio Congreso le designa a la cabeza del Triunvirato Ejecutivo que ejerce para la época el gobierno del país, haciendo de él el primer presidente de una Venezuela aún no constituida en Estado soberano. Además de Cristóbal de Mendoza, Juan de Escalona y Baltasar padrón formaban el Triunvirato y se turnaban semanalmente el ejercicio de la presidencia. (Este fue el primer Triunvirato que se formo en Venezuela desde el 6 de Marzo de 1811 al 21 de Marzo de 1812).
A la caída de la Primera República, como la mayoría de los próceres tuvo que emigrar en 1812 y se refugia en Nueva Granada, actual República de Colombia. En territorio colombiano, tiene noticias de que, el entonces brigadier, Simón Bolívar se dispone a libertar a Venezuela y se une a él, de quien ya no se separará hasta alcanzar su causa independentista. Luego de la victoriosa Campaña Admirable el Libertador nombró a Mendoza Gobernador de Mérida; y casi inmediatamente fue nombrado Gobernador Político de Caracas.
Es Cristóbal Mendoza quien propone al Cabildo Abierto celebrado en Caracas, en 1813, que confiera a Bolívar el título de Libertador. Su admiración hacia el Padre de la Patria, fue creciendo con la convivencia. A partir de 1821, ejerció el cargo de Ministro de la Corte de Justicia, por espacio de cinco años.
En 1826, inicia la edición de la primera gran obra histórica para el estudio de Bolívar, titulada Colección de documentos relativos a la vida pública del Libertador de Colombia y del Perú, Simón Bolívar.
Durante el año de 1826, en tiempos de la Gran Colombia, Mendoza es nombrado Intendente del Departamento de Venezuela por el Vice-presidente Francisco de Paula Santander, tiene que enfrentar el movimiento separatista de La Cosiata, liderizado en Valencia por José Antonio Páez. En la Asamblea celebrada en Caracas, se opone a los enemigos de Bolívar y a los que proponen la disolución de la Gran Colombia. Pero pronto las intrigas en su contra y una grave enfermedad, le hacen aparterse de la vida pública.
A mediados de 1828, renuncia a su cargo de intendente y muere en una hacienda en las afueras Caracas, el 8 de febrero de 1829. Ya para este entonces, se podía hacer un balance de una vida austera, honrada, de una probidad sin mancha. Bolívar lo llamó: "modelo de virtud y bondad útil".
Cristobal Mendoza, primer presidente de la Repùblica, contaba con 56 años cuando murió y dejaba una familia numerosa y desgraciada.
Simón Bolívar, al contestarle la última carta que el patricio le escribió, le dice: «No puedo soportar la idea de lo que usted me dice sobre su familia....Un sabio nunca muere, pues no hace otra cosa que mejorar de carrera....»
El General Páez, por su parte, cuando solicitaban a Mendoza desde Ocaña, en 1828, escribió al Libertador: «Me he opuesto a que el Doctor Mendoza vaya a la Convención, como representante elegido de la Provincia de Mérida; dejando Mendoza el puesto, se abre la puerta a la corrupción y mala fe de los empleados; este hombre les impone respeto por su saber, probidad y severidad, y tiene también a los godos en continuas zozobras».

viernes, 7 de febrero de 2014

Muere Agustín Codazzi

(Lunes, 7 de Febrero de 1859)
Muere Agustín Codazzi
El 11 de julio de 1793 nace en Massa Lombarda, Lugo, Italia, el geógrafo Agustín Codazzi. Venido a la América muy joven, conoció al Libertador en Bogotá, en 1819. Convencido republicano, prestó innumerables servicios a la Nueva Granada y a Venezuela. En homenaje a este país, que amó fervorosamente, escribió el Resumen de la Geografía de Venezuela y su incomparable Atlas Físico y Político de Venezuela, obra de gran aliento.
Se distinguió también Codazzi por su acendrado bolivarianismo. Fue fundador de la Colonia Tovar. Murió este recio hombre en Pueblito, cerca de Santa Marta, Colombia, el 7 de febrero de 1859.
LA COLONIA TOVAR

Ciudad del estado Aragua de Venezuela, capital del municipio Tovar. Situada a 1.796 m en las cabeceras del río Tuy en la serranía del Litoral Central de la cordillera de la Costa. Superó su aislamiento en 1963 con la carretera a Caracas, seguida por otra a La Victoria. Actividades turísticas con numerosos hoteles, restaurantes, cecinerías y talleres de cerámica. Proporciona servicios administrativos y comerciales a su zona de influencia, donde se desarrolla una agricultura intensiva de hortalizas, flores y frutos de altura. Su atractivo se fundamenta en su arquitectura de formas y técnicas alemanas y en los modos de vida de sus pobladores, descendientes de inmigrantes de la Selva Negra. Fue fundada en 1843 por colonos alemanes, primera inmigración dirigida a Venezuela por el geógrafo Agustín Codazzi. Población (1990), 3.373 habitantes.
El 8 de Abril de 1843 llegan los primeros inmigrantes, 373 alemanes, a la Colonia Tovar. La idea de establecer este grupo de inmigrantes a 2000 metros de altura fue de Agustín Codazzi. Manuel Felipe Tovar donó los terrenos y Martín Tovar sirvió de fiador al grupo.

Potosí asombro del Universo

(Martes, 7 de Febrero de 1826)
El 7 de febrero de 1826 entra el Libertador a Lima, en medio de los más cálidos homenajes, después de haber libertado cinco Repúblicas y clavado en el Potosí las banderas de las nuevas naciones.
Bolívar se había extasiado en el Potosí, en cuya cumbre expresó: «En cuanto a mí, de pie sobre esta mole de plata, cuyas venas riquísimas fueron durante trescientos años el erario de España, yo estimo en nada esta opulencia cuando la comparo con la gloria de haber traído victorioso el estandarte de la libertad desde las playas ardientes del Orinoco para fijarlo aquí, en el pico de esta montaña, cuyo seno es el asombro y la envidia del universo».

Bolívar jefe supremo

Miércoles, 7 de Febrero de 1816)
El 7 de febrero de 1816, en un barrio de Los Cayos (Haití), en casa de Juana Bourvil, a los gritos de ¡Viva Venezuela!, Simón Bolívar es elegido por una asamblea de patriotas venezolanos y granadinos como Jefe Supremo, y le confieren toda la autoridad civil y militar para organizar la expedición que debía salir de Los Cayos.
En esta población se encontraban más de seiscientos emigrados de Venezuela y Nueva Granada. A esta reunión de patriotas asistieron, entre otros, Santiago Mariño, Manuel Piar, Gregorio Mc. Gregor, Francisco Bermúdez, Luis Brión, Carlos Soublette, Pedro Briceño Méndez, Bartolomé Salom, Manuel Valdés, José Antonio Anzoátegui, Chipía, Tomás Hernández, Vicente Landaeta, José Gabriel Pérez, Ducodray Holstein, Chamberlain, Demarquet, el comisionado Marimón, Francisco Antonio Zea, José Ucrós...
Atrás quedarían las intrigas de los mismos hermanos, el duelo a que retó Montilla a Bolívar, evitado por la oportuna intervención de Marimón; el desafío de Mariño a Brión; las peleas entre Ducodray Holstein y Soublette; la intriga de Bermúdez ...en fin, éste y Montilla se quedarán fuera de la expedición, y santo remedio ... por los momentos. Al fin y al cabo, Bolívar es el Jefe Supremo.